Share on twitter
Share on facebook
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on email

Análisis de Empire of Sin

Construye un imperio criminal para llegar hasta lo más alto con Empire of Sin, el nuevo juego de Romero Games que hace uso de una interesante mezcla de géneros.

Empire of Sin es un título de estrategia con elementos de gestión que se basa en diversos personajes que luchan entre sí por hacerse con el control de la ciudad, teniendo para ello que construir su imperio criminal y sobrevivir a los retos que nos proponen. Desarrollado por Romero Games y distribuido por Paradox Interactive, se trata de una aventura muy original y rejugable al tener condiciones que se generan aleatoriamente, con una duración que dependerá del tamaño que elijáis para la ciudad y los ajustes seleccionados, ofreciendo mucha libertad a la hora de proceder y hacer crecer nuestra reputación.

Su historia nos lleva hasta Chicago en los años 20, donde el alcohol estaba prohibido en las calles por la ley seca para reducir los problemas que causaba entre la población. Pero esto sólo consiguió que las bandas criminales trabajaran ilegalmente en las sombras, creando imperios de la distribución de alcohol que muchas veces causaban conflictos entre dichas mafias. Nosotros nos ponemos en la piel de uno de estos mafiosos y empezamos desde lo más bajo para ir ganándonos una reputación en la ciudad acabando con la competencia, adueñándonos de sus negocios, haciendo aliados y gestionando cada apartado relacionado con nuestra economía.

Es un argumento que no hemos visto muy aprovechado dentro del mundo de los videojuegos y que pensamos que da mucho juego, estando inspirado en el clásico cine negro para tratar temas como las guerras entre mafias, la corrupción o el tráfico ilegal, entre otros. Esta trama se desarrolla según nuestras acciones en el juego y los caminos elegidos, con textos en castellano que facilitan el acceso a más jugadores.

Nada más comenzar os tocará elegir a uno de los 14 jefes de la mafia disponibles, tales como Elvira Duarte, Alphonse Capone, Frankie Donovan o Goldie Garneau, cada uno con su propia habilidad de capo, bonificaciones de imperio y de diplomacia. Dependiendo del elegido conseguiréis unas ayudas u otras, siendo una decisión que tendréis que recapacitar según el camino que penséis tomar. Después tendréis que elegir el número de barrios disponibles, de facciones enemigas y la dificultad para hacer que la partida sea más personalizada. Cada partida dura aproximadamente unas diez horas, pero debido a su estilo es tremendamente rejugable.

Sus mecánicas, como hemos comentado, ofrecen mucha libertad, comenzando nuestra aventura con un personaje que posee pequeños negocios que nos toca gestionar para que sean rentables mientras conquistamos nuevas zonas y acabamos con la competencia, dividiéndose el juego en dos pilares fundamentales. Por un lado tenemos la parte de gestión, en la nos toca aumentar nuestra reputación consiguiendo aliados, asaltando las propiedades de nuestros rivales, tomando decisiones, creando nuevos negocios, mejorando nuestro producto o fortaleciendo la seguridad de nuestros locales para evitar que acabemos en la ruina, entre muchas otras posibilidades. Esto hará que a la larga vayamos consiguiendo ciertas ventajas o mejores personajes para nuestro grupo, lo que nos supondrá un gasto mayor que nos toca gestionar con cabeza.

Por otro está la parte de estrategia con combates por turnos en los que nos enfretamos a otras bandas en un escenario dividido en casillas. Para que sea más accesible podemos formar alianzas temporales o contratar a mafiosos, pero cuidado, dentro de estas bandas siempre hay traiciones que pueden sorprender o incluso llevarlas a cabo nosotros. Cuanta más reputación tenemos, mejores personajes podemos reclutar, estando cada uno especializado en determinados apartados como el ataque, la defensa o la curación y teniendo un pasado que puede afectar a las relaciones del grupo. Una vez en el combate podemos desplazar a nuestros personajes por casillas en su respectivo turno, buscando coberturas para evitar proyectiles, rodearlos para limitar sus movimientos, atacar cuerpo a cuerpo, ver las posibilidades de acierto a la hora de disparar, sus habilidades o causarles diversos efectos de estado, entre otros. No son peleas de lo más originales, pero resultan divertidas y siempre podemos recurrir al mercado negro para hacernos con todo tipo de armamento y equipamiento.

Uno de los mayores problemas que hemos encontrado en este sentido es que la IA no siempre responde como debería, con algunos comportamientos un tanto extraños y situaciones inesperadas en las dificultades normales. En las más altas son además muy agresivos y os costará mucho vencerlos. Aún así, la compañía ya está trabajando en actualizaciones para hacer que la experiencia sea más satisfactoria en general y corregir ciertos errores que pueden afectar a la aventura.

A medida que la partida progresa veréis como tenéis acceso a mejor personal, locales a los que deberéis dar publicidad para aumentar los ingresos, ventajas para vuestros edificios o nuevas habilidades de rango, entre muchos otros, aumentando vuestra influencia en la zona. Todo esto hace que el conjunto sea muy completo y que ofrezca muchísimas posibilidades a la hora de afrontar una misma situación, como sentarnos a negociar con otros mafiosos o directamente pasar a la acción, algo que no siempre es recomendable. Al final sólo puede quedar uno, pero hay tantas posibilidades para llegar hasta lo más alto que puede llegar a abrumar. Todo esto es contado mediante un completo tutorial que, quizás, puede hacerse algo pesado, si bien es muy necesario en los primeros compases de la aventura.

La interfaz, por otro lado, es bastante intuitiva y nos permite acceder a todos los apartados de forma sencilla y rápida, con una cantidad de datos enorme que nos ayudará a entender lo que nos está funcionando mal para poder corregirlo al instante. Como es lógico, al tratarse de un juego de estrategia es mucho más sencillo desplazarse haciendo uso del teclado y ratón, pero con los mandos tampoco funciona nada mal una vez os acostumbráis a los controles.

En cuanto a duración, cada partida puede durar de 7 a 12 horas. Esto no lo hace un título corto, ni mucho menos, ya que gracias a la libertad de acción que ofrece a la hora de gestionar nuestro imperio y de afrontar una misma situación se vuelve muy rejugable, todo ello con 14 personajes controlables y diversas configuraciones que hacen que cada experiencia sea única.

El apartado gráfico se inspira en los años 20, recreando de forma muy creíble los locales, vehículos, vestimenta y las calles de Chicago en la época. Técnicamente no es el juego más potente que hayamos visto, pero para tratarse de un juego de estrategia y gestión está bastante cuidado, en especial en lo que se refiere a la ambientación y ciertos efectos. Además, para que la gestión sea más sencilla, el mapa de la ciudad se va simplificando a medida que alejamos la cámara.

En el sonoro tenemos una buena selección de temas que concuerdan a la perfección con la temática del juego, ambientando genialmente los momentos de gestión y de acción. Los efectos están también bastante cuidados y el doblaje, en inglés, cuenta incluso con diferentes matices en la pronunciación según la procedencia de los personajes y algunas frases sueltas en su propio idioma, siempre acompañados de textos en perfecto castellano.

Como conclusión, Empire of Sin ofrece un mezcla muy interesante entre los géneros de gestión de recursos y estrategia. No consigue sorprender en ninguno de los dos, pero la conexión entre ambos funciona tan bien que rápidamente olvidaréis algunos de sus defectos. Pero lo mejor es lo genialmente representado que está el mundo de la mafia, ofreciendo situaciones de todo tipo a resolver de tantas maneras diferentes que dan lugar a partidas únicas cada vez que empezamos una nueva y, por lo tanto, mucha rejugabilidad.

Aquellos interesados en el cine negro encontrarán una aventura única que no deberían dejar pasar, especialmente si os atraen la gestión y la estrategia.

Salir de tu cuenta
Accede a tu cuenta